“Mi Dulce Daniela”

Nació el 31 de Julio de 1.988. Es la menor de 3 hijos, su hermano es Ariel y su hermana Karina, padece hipotiroidismo congénito.

¿Por qué dulce Daniela?… Porque es así, dulce, cariñosa, inocente, pura, su mirada es toda dulzura.

Llegamos a OET, porque el 03 de Mayo de 2.000, hubo un censo sobre personas con discapacidad, y allí nos contactamos con uno de los profesores, que hoy en día ya no pertenece al programa.

Al día siguiente 4 de Mayo (a pesar de ser el día de mi cumpleaños) no tuve excusas y llegamos al complejo con mucha ansiedad y expectativas, ya que todo nos significaba desconocido.

Nos recibieron 3 profesores excelentes, vi como con tanto respeto, seriedad, profesionalismo y amor trataban a los atletas.

Dany y yo volvimos a casa Felices porque ahora tenía un lugar donde compartir actividades deportivas y recreativas con sus pares. De ese modo, me fui comprometiendo en colaborar con los profesores, en la organización de competencias y torneos (ellos solos no podían con todo).

Un cierto día me hablaron los profes, porque había nacido el Sub programa de Familias, y me ofrecieron representarlo (no dude, acepte enseguida). Y así fui paso a paso aprendiendo y creciendo en esto tan Maravilloso, que es O.E., nos enseña a compartir, a ser solidarios, y a respetar al otro más allá de sus diferencias.

A nuestra familia, nos cambió la vida, ver los pequeños logros de Daniela, su cara de felicidad en cada premiación, nos permitía tener más temas y actividades para compartir.

Yo dejé de ser simplemente una ama de casa dedicada a la crianza de los hijos, en especial de la Gordita, a convertirme en luchadora y defensora de los derechos de las personas con discapacidad. Me siento una leona defendiendo a sus cachorros. Peleo con la sociedad para que los consideren parte de ella y no sean discriminados ni se sientan aislados.

Por cuestiones de la vida y que muchas veces uno no entiende por qué pasan, en el 2.012 Daniela sufrió el abandono del padre. Pasamos días, noches y madrugadas que se  tornaban interminables con sus crisis de llanto, depresión, angustia y enojos porque su papá ya no estaba en casa y la tarea más difícil que me toco asumir en la vida de ella, fue sentarnos las dos y explicarla la situación. No fue nada fácil!!

Después de un tiempito volvimos a retomar las actividades en O.E., el reencuentro fue imborrable: los abrazos, el cariño y las palabras de algunos atletas, tales como “ya vas a estar bien”, “ya pasará todo”, “Te Queremos”, tienen tanto valor que ¿Cómo no continuar brindándoles lo mismo?.

Los profes, los voluntarios y familias nos ayudaron a superar momentos feos.

Daniela a pesar de su dolor, muchas veces se comportó como adulta. Se acercaba a mí cuando me veía con lágrimas ene los ojos, me abrazaba fuerte y decía: Ya está! Te amo Mamá!, me contenía (Que grandeza de Dios!, una niña conteniendo a su mamá, cuando debía ser el revés).

Dentro de esta situación, tuve que soportar la discriminación de una persona (ignorante!!) que se refirió a mi hija como “Tonta”, eso si que fue una puñalada en el corazón, dolor que aún perdura, peor que sirvió para ser hoy en día una guerrera que hace valorar los derechos de estas personas y que cuantos más seamos y difundamos este programa, más oportunidades tendrán nuestros hijos. Estas cosas, nos fortalecen.

Mi Dulce Daniela: es cálida, alegre, cariñosa, sentimental, fiesteraaa, muy familiera (ama a sus hermanos y a sus papas), sus hermanos están orgullosos de ella y ella de sus hermanos, disfruta de sus abuelos, amigos y compañeros. Siempre tiene una mirada pícara y aveces con solo basta ver sus ojitos tan expresivos con los que dice: mamá acá estoy y Te Amo!! Hace tareas de la casa, y produce pulseras, a´si es ella simplemente Dulce.

Mucho de esto se lo debemos al Programa de Olimpiadaa Especiales.

Gracias a Dios por haberme dado esta hija Tan Especial!!

Gracias a los profes, voluntarios y familias por estar y ser amigos!!

Gracias a los atletas porque sin ustedes, esto no existiría!!

Familias: Gracias, Mil Gracias!! Sigamos unidos, luchando para que Olimpiadas Especiales Argentina crezca, no muera nunca y para que nuestros hijos puedan desarrollarse en la sociedad y ser personas felices!!

Mónica: una mamá agradecida a la vida y a Olimpiadas Especiales.

Mónica , Programa Familia de Tucumán. Madre de Daniela